Descubra cómo la transición digital a las remesas sin efectivo redefine las transferencias de dinero e impulsa la inclusión financiera global.
Si bien el efectivo sigue siendo el método dominante para enviar remesas, particularmente en los mercados emergentes, sus limitaciones operativas están impulsando a las empresas a adoptar soluciones más eficientes. Las carteras digitales y otras aplicaciones financieras innovadoras están transformando el ecosistema al racionalizar las operaciones, reducir la dependencia del efectivo y eliminar los obstáculos regulatorios y logísticos asociados a los sistemas tradicionales. Estos avances están abriendo la puerta para que las empresas accedan a un mercado en rápida expansión valorado en 155 000 millones de dólares.1
En América Latina y el Caribe, las adquisiciones de teléfonos móviles están transformando el panorama financiero. Para 2025, se esperan 485 millones de usuarios móviles únicos, lo que equivale al 73% de la población de la región, según la GSMA.2 Este crecimiento apoya la adopción generalizada de carteras digitales, lo que reconfigura el panorama de las remesas para incluir el acceso a las comunidades desatendidas o a las que no tienen un sistema bancario.
Las plataformas digitales no solo tienen que ver con la conveniencia, sino que ofrecen importantes ventajas de costos. Según el Banco Mundial, se espera que las carteras digitales reduzcan las comisiones de transacción hasta un 1%, en comparación con el 7 al 10% que cobran los servicios tradicionales basados en efectivo.3 Esta eficiencia es especialmente crítica para las remesas transfronterizas, donde las tarifas y los retrasos suelen ser prohibitivos para los usuarios finales.
Para las empresas que ya gestionan volúmenes de remesas o aquellas que pretenden entrar en el mercado de transferencias de dinero transfronterizas, las soluciones de marca blanca proporcionan un punto de entrada eficiente y escalable. La integración de esta tecnología permite ofrecer servicios de remesas de marca sin la necesidad de afrontar la carga operativa y las complejidades normativas que implica desarrollarlos desde cero en EE. UU. o América Latina. Este enfoque permite a las empresas ofrecer rápidamente servicios de marca a su cartera, con distintos grados de personalización, al tiempo que reducen el tiempo de comercialización y garantizan el cumplimiento de las normativas regionales.
Ventajas de una solución personalizada de marca blanca:
- Integración rápida: Implemente aplicaciones de marca en semanas, no en meses, con aplicaciones personalizables.
- Eficiencia de costos: Maximice los márgenes operativos al aprovechar las redes existentes y reducir los gastos operativos.
- Seguridad mejorada: Los protocolos garantizan la transparencia de las transacciones y mitigan los riesgos de fraude.
- Facilidad de cumplimiento: Las soluciones reguladoras integradas minimizan la complejidad de las transacciones transfronterizas.
- Inclusión financiera: Extienda los servicios de remesas a cualquier persona que tenga un teléfono móvil y acceso a Internet.
- Opciones de financiación accesibles: Apoye los depósitos a través de cuentas bancarias, carteras digitales, tarjetas e incluso efectivo, lo que garantiza la inclusión de diversas bases de usuarios.
Para los operadores de transferencias de dinero (MTO), las empresas y las fintechs de ambos lados de la frontera, plataformas como Remesa integrada representan un modelo de negocio que aprovecha un futuro sin efectivo con una disminución del 40% en 20254, con una integración sencilla, márgenes de beneficio más altos y un cumplimiento normativo garantizado con mayor facilidad. Al adoptar esta transición digital, las empresas pueden posicionarse a la vanguardia de este lucrativo mercado y, al mismo tiempo, impulsar la inclusión financiera y la eficiencia operativa.
Referencias:
[4] - https://www.forrester.com/blogs/predictions-2025-payments/